Hay varias técnicas que pueden ayudarte a acelerar tus conocimientos del inglés y prepararte para una entrevista de trabajo con un reclutador nativo.

Estos consejos no sólo son extrapolables a las entrevistas de la lengua de Shakesperare, sino que también en cualquier idioma. Como es natural, dependiendo de la cultura de cada sociedad, encontramos matices muy relevantes que puede conducir nuestra entrevista al éxito o, por lo contrario, al fracaso.

Practica tus respuestas para que sean lo más directas posibles.

 Aquí diez consejos muy prácticos:

Investiga la compañía

Infórmate de la compañía antes de acudir a la entrevista de trabajo. Visita su página web y la sección de noticias de la propia empresa para estar al corriente de sus últimas novedades. Este es un requisito imprescindible para causar una buena impresión tanto en entrevistas en inglés como en entrevistas en cualquier otra parte del mundo.

Ensaya las preguntas típicas de una entrevista de trabajo

Haz una búsqueda en Google con las palabras clave “common job interview questions”, selecciona entre 5 y 10 preguntas destacadas y escribe las respuestas a cada una de las preguntas. Entrenarte escribiendo las respuestas hará que el día de la entrevista estés preparado para responder brevemente y con profesionalidad.

Utiliza frases cortas en tus respuestas

Los reclutadores anglosajones ven las frases largas como un síntoma de indecisión. Practica tus respuestas para que sean lo más directas posibles. Utiliza frases cortas y claras y, siempre que puedas, enumera los puntos cuando hables. Si, por ejemplo, el entrevistador te pregunta “Tell me about 3 of your best accomplishments in your previous job”, en tu respuesta deberías incluir los tres puntos uno a uno.

Esto es: “Three of my best accomplishments in my previous job were – first, revamping our accounting department, second, improving productivity in the supply chain, and third, reducing the conflict between middle managers.”

Practica tus respuestas con un profesor de inglés

Una vez hayas seleccionado el listado de preguntas típicas ensaya las respuestas con un profesor y haz que asuma el papel de reclutador. Haz que la persona corrija tus errores. La idea es practicar hasta que consigas responder a las preguntas con seguridad, sin dudar y sin encallarte mientras hablas.

Mejora tu lenguaje corporal

Vuelve a practicar tus respuestas concentrándote en tu lenguaje corporal y tono de voz. Asegúrate de que puedes responder a las preguntas con profesionalidad mirando al entrevistador a los ojos, con un lenguaje corporal que transmita confianza y un tono de voz que evite la monotonía para retener la atención del reclutador.

Viste correctamente y cuida los detalles

Cuida tu aspecto físico antes de la entrevista y elige ropa con la que te sientas cómodo pero que respire profesionalidad. La confianza en nosotros mismos aumenta cuando nos sentimos bien.

Practica el apretón de manos

El apretón de manos es tu primera gran oportunidad para que el reclutador se lleve una buena impresión. El apretón debería ser firme, ni demasiado fuerte ni demasiado flojo.

 

No fumes antes de la entrevista

Si tu entrevista es con reclutador americano o británico evita fumar antes de la cita. La percepción de los fumadores, especialmente en Estados Unidos, es muy distinta. Si te presentas a la entrevista con olor a tabaco es probable que causes una mala impresión ya en los primeros 5 minutos.

 

No llegues tarde

Jamás llegues tarde a una entrevista de trabajo con un reclutador británico o americano. La puntualidad en la cultura anglosajona es sagrada. Llegar tarde, aunque sea apenas unos minutos, puede causar muy mala impresión y hacer que el reclutador se plantee si en tu día a día laboral esto será algo que se pueda repetir si te contratan.

Haz que el inglés sea un hábito diario

Si concibes el inglés como algo que sólo practicas en tu tiempo libre, no conseguirás acelerar tu aprendizaje. Aprovecha los múltiples formatos disponibles para practicar tu inglés (libros, podcasts, aplicaciones móviles…) e incorpora el inglés en tu rutina diaria sin que sea un hábito planificado, como si de beber café, comer o conducir se tratara.

FUENTE: http://grupocrece.com.ar/