La velocidad es uno de los factores más determinantes en los accidentes con víctimas, incide en 1 de cada 3 accidentes, lo que hace que el número de muertes aumente el 50 %.
Relación entre velocidad e inseguridad

* Con la velocidad aumenta la distancia recorrida por un vehículo mientras su conductor reacciona ante cualquier información relacionada con su tarea de conducir (percepción de un obstáculo y decisión de esquivarlo o frenar).
* Con el aumento de la velocidad disminuyen las posibilidades de recuperación del control de un vehículo.
* Cuanto mayor es la velocidad de aproximación a una curva, mayor es la inseguridad potencial de ésta.
* En una intersección, la posibilidad de maniobras evasivas de urgencia son mayores si la velocidad de circulación es menor.
* La gravedad de un accidente aumenta junto a la velocidad con que se produce el impacto del vehículo contra un obstáculo fijo o móvil, o con el suelo en caso de vuelco.

Las primeras consecuencias mortales aparecen a partir de una velocidad final de 25 km/h para los ocupantes de un vehículo sin cinturón de seguridad y los peatones, y de 40 km/h para los ocupantes provistos de cinturón de seguridad.

La probabilidad de muerte alcanza en un 50% a unos 50-55 km/h para el primer grupo, y a 65 km/h para el segundo. Un choque a 120/h equivale a una caída vertical de 54 m. La proporción de accidentes mortales es 1,6 veces superior con una velocidad inadecuada.
Recomendaciones

* Al circular de noche con luz de cruce, no superar los 90 km/h.
* Al circular con lluvia de intensidad media, reducir la velocidad de 10 a 20 km/h.
* Al atravesar una curva circulando con luz de cruce, reducir un 10% la velocidad señalada, con lluvia un 30% y si existe peligro de hielo un 60%.
* No es aconsejable circular por carreteras heladas, pero si es inevitable, reducir la velocidad un 60%.