Seguramente has oído hablar sobre el Coaching Ontológico, pero, ¿sabés en qué consiste realmente? Este término, derivado del verbo de la lengua inglesa “coach”, que en español significa “entrenar”, refiere a una técnica mayormente implementada en el ámbito corporativo, que consiste en asistir organizaciones con el cometido de favorecer el cumplimiento de sus objetivos, mediante el desarrollo de las habilidades de sus miembros y el máximo aprovechamiento de sus recursos. El objetivo del Coaching es lograr que las personas y equipos de trabajo mejoren su desempeño y sus capacidades logrando que cada individuo se pueda convertir en la persona y el profesional que le gustaría ser.

De acuerdo con la Federación Internacional de Coaches (ICF), el Coaching implica las siguientes fases: la generación del contexto, la observación (con el cometido de definir la situación real y la situación deseada), la retroalimentación entre el coach y el cliente, la propuesta del plan de acción y, finalmente, la puesta en marcha y el seguimiento del mismo.

Alberto Sanjurjo, director de la Escuela de Formación de Líderes, explicó a Clarín que los programas de Coaching pueden extenderse entre 6 y 9 meses y están orientados a mandos medios y gerenciales, aunque en algunos casos, este entrenamiento es complementado con sesiones individuales.

Respecto a sus consecuencias, ICF Global Coaching Client Study, un estudio global propuesto por ICF y conducido por la compañía de consultoría PwC, concluyó que el impacto de los programas de Coaching es mayormente positivo. Entre otros resultados, su implementación mejora el rendimiento laboral (80%), la gestión del tiempo (51%), las habilidades comunicacionales (72%) y el relacionamiento interpersonal (73%) de los equipos de trabajo, y además, aumenta su nivel de confianza (80%).

Por su parte, Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com, señaló a Clarín que “una de las consecuencias más tangibles del coaching empresarial” es la “la innovación y la consecución de éxitos de una forma mucho más rápida y participativa de parte de quienes constituyen la organización”.

El reporte de la ICF también indago sobre las opiniones de los usuarios de este servicio. Al respecto, 82% de los encuestados manifestaron estar “muy satisfechos” con su experiencia, mientras que el 96% señaló que la repetiría de ser necesario.