Ubicado en una de las arterias más emblemáticas de Rosario, se erige la también llamada Casa Biancone, por su primer propietario. Es una señorial mansión, llena de ornamentaciones, ocupada hoy por la Universidad Abierta Interamericana. Los profesionales en arquitectura la sitúan en los primeros años del siglo XX, más precisamente por la década del 30.
Pertenece al período arquitectónico eclecticismo-academicismo. Cuando fallece su propietario queda abandonada hasta la década de los 80 cuando es ocupada por una confitería bailable, denominada “La tuba del Marqués”. Posteriormente se hace cargo la provincia de Santa Fe a través de la vicegobernación, en tiempos de Antonio Vanrell, cuando se realizaban recordadas fiestas.
También fue propietario de esta mansión Manuel Moriones que era un vendedor de metales y desarmador de barcos sin uso. Por un corto lapso fue socio de un importante proveedor de hierros y aceros: Juan Navarro e Hijos.
Cuando Aristóteles Onassis estuvo en Rosario, fue socio de Moriones y mantuvo una estrecha relación hasta que el griego volvió a su patria. La vida los llevó por distintos caminos.
Dos de los barcos desguazados por Moriones anclaron durante varios meses en el puerto de Rosario, eran casi mellizos, uno el “Argentina” y el otro el “Uruguay”. Este trabajo se desarrolló en la década de los 60.
La familia Moriones vivía muy bien en esa mansión que constaba con seis baños, grifería bañada en oro, un envidiable baño de cola, blanco. Decenas de cuadros de firmas famosas, objetos de arte recibidos como obsequio por parte de sultanes, príncipes y mandatarios de todo el mundo.
La Casa Biancone, es un edificio histórico, declarado de valor patrimonial y protegido por el programa de preservación de la Municipalidad de Rosario.

Por Prof. Eduardo Guida Bria