Errores que te pueden costar tu empleo

#1 Traicionar a un compañero o jefe

Apuñalar a tus compañeros por la espalda de forma intencionada o sin quererlo es uno de los peores comportamientos que se puede tener en un espacio de trabajo. Uno de los principales ejemplos de este problema es cuando se utiliza a una persona para intentar estar por encima o conseguir un objetivo personal. También cuando se intenta solucionar un conflicto acudiendo a otra persona sin hablarlo a la cara, lo cual puede crear un problema incluso mayor. Cuando haces quedar mal a alguien delante de los demás se siente como una traición.

Es cierto que no se puede tener una afinidad total con todos los miembros de una empresa. No todas las personalidades son compatibles. Pero aunque puedan surgir inquietudes individuales por conseguir méritos o destacar, al final el bien común es el bienestar de la empresa. Que ésta consiga los objetivos planteados. Romper el buen feeling derivará en que no se esté trabajando de la forma adecuada, dejando de ganar dinero. Al final todos saldrán perjudicados.

#2 Cuchichear sobre los demás

Es algo muy común entre las personas pero la imagen que queda sobre aquel que está constantemente cuchicheando sobre los demás es muy mala. Hablar sobre los problemas o errores de otros compañeros puede acabar hiriendo sus sentimientos si el rumor se expande por toda la empresa. Al final todos te reconocerán como la persona que habla de forma negativa sobre los demás.

#3 Apuntarte el tanto del trabajo de otro

Todos conocemos esa sensación de puñetazo en el estómago cuando alguien ha robado tu idea. Sacar pecho y apuntarse el tanto por la idea de otra persona crea la impresión de que nunca has conseguido nada importante por tu cuenta. No importa lo pequeña o grande que sea, robar crédito muestra a los demás que tienes cero empatía por tu equipo y por tus relaciones laborales.

Y hay que saber felicitar cuando alguien consigue un buen resultado. Puedes intentar averiguar los motivos de su éxito e intentar alcanzarlos. Aprender de los errores y acertar con los puntos positivos. Al final a base de trabajo y esfuerzo a ti también te llegará el reconocimiento. Pero no te precipites.

#4 Tener comportamientos emocionales inestables

Este patrón muestra un bajo nivel de inteligencia emocional y es una manera simple de poder ser despedido. Cuando vean en ti estos patrones de comportamiento comenzarán a pensar si eres una persona de confianza y capaz de no venirse abajo en momentos de máximo estrés y rendimiento.

No importa si alguien se sobrepasa contigo o sientes que podían haberte tratado mejor. Si el jefe se enfada o te manda hacer algo que no te gusta, controlar tus emociones te mantiene en una buena posición de cara al futuro. Si no saltas al final los que quedarán mal serán ellos y no tú. En un puesto de trabajo hay que tener la cabeza fría y ser racional, es una de las claves básicas para prosperar y conseguir grandes resultados.

#5 Mencionar que no te gusta tu trabajo

La última cosa que alguien quiere escuchar en la empresa es alguien quejándose sobre su trabajo. Este aspecto te pondrá la etiqueta de persona negativa que tumba la moral del grupo.  Y a los jefes no les gusta este tipo de personas las cuales echan con facilidad pues saben que ahí fuera hay recambios con mucho entusiasmo deseando poder demostrar sus cualidades.

Lo peor de todo es que además del despido puedes obtener una mala imagen dentro del sector. Cuando consulten por tu perfil a la hora de realizar un proceso de selección se encontrarán con que eres una persona poco implicada y que no está a gusto trabajando. Esa mancha puede ser difícil de borrar.

#6 Alardear y presumir de tu éxito

Las personas que alardean de sus objetivos y éxitos normalmente son aquellas que no lo consiguen con mucha facilidad. Aprovechan las pocas veces que ocurre para sacar pecho. Los que si tienen éxito a menudo lo muestran de una forma más discreta. Siguen trabajando silenciosamente para repetir una y otra vez. Demuestra que tienen una mente más fuerte y que conseguir lo que se proponen no es algo inusual en ellos.

#7 Mentir para protegerte a ti mismo o a otra persona

Lo cierto es que la mayoría de mentiras se forman con una buena intención detrás, especialmente por querer protegerte a ti mismo o a otra persona. El problema es que al final se crea una tendencia que acaba creciendo sin parar. El globo se hincha y parece no tener fin. Hasta que de pronto explota y es cuando eres descubierto. Una vez que descubren que mientes ya no hay vuelta atrás.

Es cierto que hay situaciones en las que ser franco puede ser perjudicial, pero siempre que sea posible es mejor hablar con naturalidad y explicar los problemas que se puedan tener. Incluso muchos jefes valorarán la sinceridad, pero nunca la mentira, porque al final todo se acaba sabiendo.

#8 Romper lazos profesionales

Una buena parte del trabajo está relacionada con la gente que conoces y los lazos que creas profesionalmente. Crear un conflicto o destrozar estas relaciones es uno de los peores errores que puedes cometer. Además estas interferencias entre personas pueden suponer un problema para el resto de trabajadores o la propia empresa. Se ven afectados en sus tareas y los objetivos no se cumplen bien por los procesos internos o porque las relaciones con el exterior están deterioradas.