Son técnicos y expertos en comprender la naturaleza y características del negocio bancario y la diversidad de situaciones que plantean habitualmente los clientes de una institución bancaria y el servicio con el que se los puede atender; Se desempeñan en  una organización financiera con conocimientos suficientes para comprender el entorno y el funcionamiento interno de dicha organización y  son capaces de participar en el diseño e implementación de estrategias destinadas al mejoramiento de la gestión en organizaciones bancarias.